Cabecera Home
rss logo twitter logo facebook logo

RUTA 1. el pinar de rodeno y el arte rupestre levantino

ruta1a

Proponemos en primer lugar la ruta que más cerca se encuentra de Albarracín, aunque para ser realizada por completo y sin prisas, sería recomendable hacerla en una jornada completa y si el tiempo acompaña poder comer en Fuentebuena (por ejemplo, comprando en Albarracín pan, chuletas, etc. para asarlas en dicha fuente).

Salimos de Albarracín por el barrio del Arrabal y al final de la travesía por este barrio, comienza una carretera empinada que llega el Paisaje Protegido de los Pinares de Rodeno.

La primera manifestación de arte rupestre se encuentra en la Fuente del Cabrerizo, justo donde empieza el pinar, junto a unas parideras. Dejamos el coche en la explanada que hay junto a las casas y emprendemos el camino que arranca señalizado entre las dos casas. Para llegar al primer abrigo tenemos que descender por unas escaleras hasta el fondo del barranco. Antes, podemos contemplar el contraste de la piedra y el pinar de rodeno desde un mirador (ver «vista panorámica»). Una vez llegado al hondo, veremos una pequeña fuente y el camino, señalizado, que atraviesa el barranco. Tomamos la dirección hacia Albarracín (de hecho es el sendero GR-10), que nos llevaría hasta el abrigo donde encontraremos unos grabados en roca (los únicos que veremos) de un ciervo y un equino.

ruta1 rodenoNos dirigimos ahora a la zona de mayor cantidad de abrigos de pinturas rupestres, donde existe un centro de información. De éstas por lo menos visitar los abrigos de los «Toricos del Navazo» (ver «vista panorámica») y el «Arquero de los Callejones», este último en la zona del Arrastradero donde además se halla un pequeño jardín botánico y un mirador (ver «vista panorámica») a Gea de Albarracín que merecen la pena.

 

ruta1 toricosDejamos esta zona y seguimos la carretera, contemplando el bello paisaje de pinares y piedra rodeno, sobre todo a la vuelta de una curva a la derecha en que se nos aparece un paisaje de rodeno impresionante. Llegamos a un cruce de caminos («cuatro caminos») y tomamos el desvío de la derecha, que nos lleva hasta la antigua casa del forestal, hoy reconvertida en el Centro de Interpretación del Rodeno, y que bien merece una pequeña parada para visitarlo. A la salida del Centro, unos metros más adelante encontramos un nuevo cruce de carreteras. Tomamos de nuevo la derecha y en un kilómetro llegamos a una chopera donde a la izquierda de la carretera se halla la fuente (Fuentebuena) y a la derecha la zona de mesas y asadores.

ruta1 centrorodeno sierraLa segunda parte del recorrido nos llevará en primer lugar a Peña de la Cruz (1.538 m) donde se encuentran algunos vestigios de la Guerra Civil y una formidable vista. Partimos de Fuentebuena volviendo hacia Albarracín. Antes de llegar al último cruce tomamos a la derecha una carretera de tierra en buen estado que conduce a Tormón. Aproximadamente 2 km. después llegamos a otro cruce de caminos con una señal que nos confirma que a la derecha comienza el camino que nos llevará hasta la cima (con suerte durante el trayecto se nos puede cruzar algún corzo). Aparte de la fabulosa vista que podemos observar desde el pico (ver «vista panorámica»), sorprende su forma de promontorio de piedra rodena que debemos ir bordeando, en algún momento sobre escaleras hechas en la misma piedra, hasta alcanzar la cruz y la caseta de vigía del forestal.

ruta1 cruzUna vez de nuevo abajo, en el camino de tierra, seguimos en dirección hacia Tormón (en algunos momentos podemos divisar mirando hacia atrás el Pico de la Cruz y su sorprendente forma). El acceso a la laguna de Bezas se puede hacer desde dos caminos (cuidado con los coches bajos), ambos señalizados. El primero, mas corto y recomendable para todo-terrenos, arranca unos metros más adelante a la izquierda, aunque dependiendo de la época del año y la metereología (agua, hielo o nieve) puede resultar dificultoso. El segundo, siguiendo la pista de tierra, hasta que en 4 kilómetros llegamos a una carretera asfaltada. Tomamos la dirección izquierda hacia Rubiales y pasadas unas casas abandonadas veremos un desvío señalizado a la izquierda que nos indica la dirección por un camino de tierra de 2,5 km. de la laguna de Bezas. Según la época del año en que la visitemos la encontraremos con mayor o menor cantidad de agua, toda ella procedente del deshielo y el agua de lluvia, y con mayor o menor cantidad de fauna (patos, garzas, etc.).

ruta1 bezasPara regresar a Albarracín, volvemos a la carretera anterior y continuamos en dirección hacia Rubiales hasta que llegaremos a un cruce donde podemos visitar otra pequeña laguna de deshielo (la de Rubiales). Seguimos en dirección a la izquierda hacia la carretera que conduciría a Teruel, y una vez llegada a la misma tomamos la dirección izquierda, que pasando por Bezas nos llevará de vuelta a Albarracín.

Si nos queda tiempo, desviándonos por la carretera que baja desde el pinar hasta Gea de Albarracín, aún podemos subir a otra atalaya, el pico Carbonera (1540 m). La carretera de subida está asfaltada y arriba hay un pequeño espacio para dejar el coche y poder dar la vuelta. Podemos divisar, por un lado, todo el llano de Teruel y, por otro, el Pinar de Rodeno. Una vista estupenda y recomendable para terminar la excursión.

Kilómetros: 65 km aproximadamente.

Estado de las carreteras: carreteras locales, en buen estado salvo algunos tramos. Entre Fuentebuena y el desvío de Tormón pista forestal de tierra en buen estado. Los accesos a la laguna de Bezas son caminos que hay que hacerlos con cuidado pues no están en muy buen estado (piedras sueltas y baches).

Observaciones: El paisaje protegido de los pinares de rodeno está situado al sureste de la Sierra de Albarracín. Se trata de un impresionante conjunto formado por un extenso pinar, sobre areniscas rojas del Triásico depositadas hace más de 200 millones de años y cuyo colorido adopta matices de color vino, originado por las colonias de líquenes que se asientan sobre las rocas.

La zona protegida tiene una extensión de 3.355 ha. y transcurre entre los 1.095 m. de altitud en el barranco de Tobías hasta los 1.602 m. en el cerro de la Cruz de Montoyo. La superficie arbolada representa un setenta por ciento de la superficie total. La agrupación más importante es el pinar natural de pino rodeno, que se sitúa en la zona sobre los conglomerados y areniscas de color rojo. Otras variedades arbóreas que podemos encontrar es el pino silvestre, la encina, el enebro, la sabina negra y la sabina albar.

Los grupos de fauna más destacados de este territorio son las aves y los mamíferos. De los primeros, en el pinar habitan aves de pequeño tamaño como el chochín, el carbonero, el garrapinos, el petirrojo, el pinzón vulgar, el agateador común y el piquituerto; aves de presa como el águila calzada, el azor, el gavilán y el alcotán; y nocturnas, como el búho chico y el cárabo. En el bosque de quercíneas nos encontramos con el herrerillo común, el míto, el mirlo, el reyezuelo listado, el mosquitero, el totovía, el carbonero común y el escribano montesino entre otros. En los roquedos destaca el águila real, el halcón peregrino, el cernícalo y el búho real. En cuanto a los mamíferos puede hablarse de la ardilla, la liebre, el jabalí, el zorro y la garduña.

Este singular paraje, con sus torreones, pasillos, viseras y abrigos, fue ocupado por el hombre prehistórico. En el interior del paisaje protegido se encuentra un conjunto de arte rupestre levantino declarado recientemente Patrimonio de la Humanidad. Este arte rupestre se extiende a lo largo de la fachada mediterránea desde Cataluña a Andalucia, penetrando hacia el interior en la zona aragonesa y castellano manchega. En 1996, a iniciativa de la Comunidad Valenciana, las comunidades autónomas de Aragón, Cataluña, Valencia, Murcia, Andalucía y Castilla-La Mancha, deciden trabajar conjuntamente en la realización del expediente para la inclusión en la lista del Patrimonio Mundial de los conjuntos con pinturas rupestres del arco mediterraneo de la Península Ibérica. Presentada la propuesta en la reunión del Consejo del Patrimonio Histórico del 15 de Marzo de 1996 se decidió incoar dicho expediente. Este acuerdo supuso el inicio, para cada una de las seis comunidades, de los trabajos necesarios para la realización de la propuesta ante la UNESCO.

En la reunión del Comité del Patrimonio Mundial celebrada en Kioto del 30 de noviembre al 5 de diciembre de 1998, se aprueba incluir en la lista del Patrimonio Mundial el Arte Rupestre del Arco Mediterráneo de la Península Ibérica. Entre los motivos en los que se fundamenta su inclusión destacan su exclusividad, el valor documental, la imbricación en un paisaje humanizado pero de alto ecológico y la fragilidad y vulnerabilidad de estos yacimientos.

La declaración afecta a 757 yacimientos arqueológicos con pinturas rupestres y compromete a la Administración del Estado, 6 comunidades autónomas, 163 municipios y a todos los ciudadanos en la conservación y protección de estos conjuntos ya que, a pesar de localizarse en nuestras tierras, ahora son un patrimonio universal, Patrimonio de la Humanidad.

En nuestra zona, en menos de 30 hectáreas se contabilizan doce abrigos. Desde que en 1982 E. Marconell descubriera en Albarracín los primeros abrigos con arte rupestre levantino de la Península Ibérica, Prado de los toricos del Navazo y Cocinilla del Obispo, el conjunto de pinturas rupestres de Albarracín, fechado entre el 6000 - 1500 a.C. se ha distinguido del resto de representaciones levantinas de la península por el empleo del color blanco, exclusivo de esta zona, por el gran tamaño de las figuras de bóvidos, por el estatismo de las mismas, y por la sencillez en el trazo de las representaciones humanas.

Otros lugares que son interesantes:

  • Bezas: pinturas rupestres de arte levantino, formaciones de rodeno.
  • Gea de Albarracín: vega del Guadalaviar, arquitectura tradicional.
  • Jabaloyas: arquitectura tradicional, monte Javalón y fuente de la Mojada.
  • Rubiales: formaciones de rodeno, pinar.
  • Saldón: sabinar y pozo de las Eras.
  • Valdecuenca: Barranco Melero.
Ayuntamiento de Albarracín, 2013. Todos los derechos reservados